Protección, Conservación y Restauración de Áreas Estratégicas

Compra de Predios Estratégicos

Es la adquisición de terrenos o inmuebles por parte de una entidad pública mediante un proceso administrativo, en el cual el propietario transfiere el dominio de su propiedad a cambio de un pago previamente acordado con la finalidad de proteger las áreas de importancia ecológica como las rondas de ríos, humedales y áreas de conservación.

¿QUÉ PAPEL DESEMPEÑA LA CAM EN LA COMPRA DE PREDIOS?

La CAM determina y sugiere los predios potenciales para la compra de estos por parte de los municipios de Neiva y Rivera de acuerdo con la implementación del POMCA del río Loro, río Las Ceibas y otros directos al Magdalena y en cumplimiento de lo consagrado en el artículo 111 de la Ley 99 de 1993, con el fin de adquirir o mantener las áreas de importancia estratégica para la conservación de los recursos hídricos que surten de agua los acueductos municipales y regionales.

PROCESOS PARA LA COMPRA DE PREDIOS

1

Identificación del predio (De acuerdo a su importancia ecológica)

2

Avalúo catastral o comercial (para determinar el valor del predio)

3

Negociación directa con el propietario

4

Compra mediante contrato de compraventa y escritura pública inscrita en la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos

Restauración de Coberturas Naturales

A partir de la compra de predios de interés hídrico, se han desarrollado acciones de restauración ecológica orientadas a la recuperación de áreas estratégicas dentro del POMCA del río Loro, río Las Ceibas y otros directos al Magdalena. Estas iniciativas han incorporado la siembra de 20 especies forestales nativas, seleccionadas por su capacidad de adaptación y aporte a la biodiversidad local. Paralelamente, se ha implementado el aislamiento de zonas prioritarias, una estrategia que permite reducir la presión antrópica, favorecer la regeneración natural y garantizar la conservación de los recursos hídricos que abastecen a los municipios de Neiva y Rivera.

Nombre común

Nombre científico

1

Arboloco

Smallanthus pyramidalis (Triana) H. Rob. 

2

Chachafruto

Erythrina edulis Triana ex Micheli

3

Copé

Clusia multiflora Kunth

4

Roble

Quercus humboldtii Kotschy ex A. DC.

5

Cedro

Cedrela montana Turcz.

6

Pepo Real

Solanum sp

7

Aguilo

Delostoma integrifolium D. Don

8

Cuchiyuyo

Trichanthera gigantea (Bonpl.) Nees

9

Sangregao

Croton magdalenensis Müll. Arg.

10

Trompeto

Bocconia frutescens L.

11

Canelo

Drimys granadensis L. f.

12

Borrachero 

Brugmansia arborea (L.) Lagerh.

13

Guamo

Inga sp

14

Laurel

Nectandra sp. 

15

Mano de oso

Oreopanax sp.

16

Caspicaracho

Toxicodendron striatum (Ruiz & Pav.) Kuntze 

17

Arrayán

Mircia sp. 

18

Bodoquero

Viburnum triphyllum Benth. 

19

Guacharaco 

Cupania cinerea Poepp. 

20

Caucho 

Ficus sp. 

Durante la ejecución del POMCH del Río Las Ceibas en restauración activa se han establecido 1016 Ha plantadas con especies forestales de fácil adaptación con un total de 1.140.860 individuos, mientras que en restauración pasiva se han implementado 128.956ml de aislamiento.

META

AVANCE

%

N° de especies nativas utilizadas en reforestación

1.073 Ha

1,016 Ha

95

20 (1,140,860 ind)

121.500 Ml

128.956

106

La Importancia del Arboloco en el Proceso de Restauración Activa

El arboloco (Montanoa quadrangularis Sch. Bip.) es un árbol muy especial porque crece rápido y se adapta con facilidad a diferentes lugares.
Por eso se utiliza mucho en proyectos de restauración, sobre todo en sitios donde la naturaleza ha sido degradada. 

Su presencia ayuda a “activar” el suelo, es decir, a llenarlo de vida nuevamente gracias a la sombra, la humedad y la materia orgánica que aporta con sus hojas.

Además, cumple un papel muy importante en la protección del agua. Cuando se siembra en las orillas de ríos o quebradas, sus raíces ayudan a sujetar la tierra, evitando que se deslice o que el agua se ensucie con sedimentos. De esta manera, contribuye a que las fuentes hídricas se conserven limpias y estables.

Su presencia ayuda a “activar” el suelo, es decir, a llenarlo de vida nuevamente gracias a la sombra, la humedad y la materia orgánica que aporta con sus hojas.