Publicado: 20 de Febrero de 2026 a las 14:26
Con 8.500 registros y 217 individuos identificados, Huila lidera la conservación del oso andino en Colombia

Con los primeros registros en cámaras trampa del oso andino u oso de anteojos hace más de 15 años en el Huila, comenzó en este departamento el proceso de investigación y conservación de una especie importante para los ecosistemas andinos.
Lo que empezó como un ejercicio de identificación y seguimiento, se transformó en una estrategia de monitoreo y conservación, articulada entre las comunidades campesinas, organizaciones ambientales y la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena-CAM.
Este 21 de febrero se conmemora a nivel mundial el Día de la Protección de los Osos y para ello, la CAM dio a conocer el trabajo que se adelanta en el Huila para garantizar la conservación del oso andino, especie que habita en el departamento.
“La identificación de individuos de osos en el Huila y los registros reproductivos de la especie, confirman que el territorio ofrece las condiciones adecuadas para la permanencia de la especie, así como se demuestra que el monitoreo participativo con comunidades es una herramienta clave para la conservación del oso andino,” explica Katherine Arenas, bióloga de la CAM.
El oso andino en el Huila
En Colombia, de acuerdo con reportes de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza se calcula que podría haber entre 3.000 y 6.000 individuos de oso andino, una proporción significativa frente a la población total de Sudamérica.
El Huila se ha convertido en un referente en los registros de esta especie, se han identificado e individualizado 217 osos andinos a partir del trabajo con cámaras trampa, lo que equivale aproximadamente al 3,6 % de la población nacional.
Este resultado es un proceso de articulación con las comunidades locales, que hoy participan activamente en la instalación de cámaras trampa, recorridos de campo, análisis de rastros y educación ambiental. En total, 22 organizaciones ambientales desarrollan acciones coordinadas que han permitido consolidar un sistema de monitoreo participativo robusto.
“La información que hoy tenemos es el resultado de muchos años de trabajo conjunto con las comunidades. Sin su conocimiento del territorio y su compromiso, no sería posible identificar individuos, rutas de desplazamiento ni áreas clave para la conservación”, aseguró la bióloga de la entidad ambiental.
Recorrido del oso en el Huila
A partir de este trabajo se han identificado 19 núcleos poblacionales, es decir, el oso de anteojos habita en 19 municipios del Huila. El núcleo de mayor extensión y relevancia ecológica se localiza en el municipio de San Agustín, donde además se han documentado cuatro eventos de cópula en vida silvestre. Estos registros confirman la actividad reproductiva de la especie y refuerzan la importancia del área como núcleo poblacional estratégico para la conservación de la especie.
Los datos recopilados en el Huila muestran que el oso andino puede recorrer grandes distancias en busca de alimento, desplazándose entre distintos pisos térmicos, desde bosques húmedos hasta páramos altoandinos.
En el departamento, algunos osos han sido registrados moviéndose por estaciones de monitoreo separadas por más de 30 kilómetros, lo que refuerza la necesidad de mantener y fortalecer los corredores biológicos.
“Registrar eventos reproductivos en vida silvestre nos indica que existen condiciones adecuadas de hábitat, disponibilidad de alimento y cobertura boscosa. Son señales claras de que las acciones de conservación están dando resultados”, señala Arenas.
8.500 registros
En el Huila se cuenta con 8.500 registros de oso de anteojos, un insumo incorporado en la base de datos de la biodiversidad y una información clave para analizar su distribución, dinámica poblacional y orientar la toma de decisiones.
Además, este monitoreo ha permitido hacerle seguimiento continuo a la sobrevivencia de camadas de oseznos evidenciando tasas favorables de permanencia y desarrollo, lo que sugiere condiciones adecuadas de calidad de hábitat y disponibilidad de alimentos.
La presencia del oso andino también ha sido registrada en 7 de las 10 áreas protegidas regionales administradas por la autoridad ambiental, lo que demuestra su amplia representatividad dentro del sistema departamental de conservación.
De las 340 estaciones de muestreo implementadas a lo largo de más de 15 años, 82 han sido efectivas en el registro del oso andino, permitiendo optimizar la ubicación de nuevos puntos de monitoreo.