Publicado: 29 de Marzo de 2026 a las 12:13

Con fe y respeto por la naturaleza, así se conmemoró el Domingo de Ramos en el Huila

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En el Huila, la eucaristía del Domingo de Ramos no solo marcó el inicio de la Semana Santa, sino también una reflexión sobre el cuidado del medio ambiente.

Los huilenses, en lugar de comprar ramos elaborados con palma de cera, árbol insignia de Colombia y refugio de aves en peligro de extinción, participaron en una conmemoración más respetuosa con la naturaleza, llevando a la iglesia plantas vivas.

Así, la celebración del tradicional Domingo de Ramos estuvo enmarcada por la campaña de sensibilización que adelantó la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena -CAM en los 37 municipios del departamento, donde los feligreses recibieron 40 mil individuos de especies forestales, entre palmas de areca y árboles nativos, y se sumaron a la campaña de protección y conservación de flora silvestre usando plantas ornamentales o vivas que después pueden ser sembradas.

“En esta Semana Santa estamos invitando a toda la comunidad católica a vivir una Semana Santa en paz con la naturaleza. Para ello adelantamos una campaña en donde obsequiamos más de 40.000 ejemplares de especies nativas, entre palma de areca y otras especies del departamento del Huila” afirmó Juliana Perdomo, funcionaria de la CAM, quien agregó que el mensaje es claro,  respetar nuestros recursos naturales, evitando el tráfico de flora y fauna silvestre.

“Recordemos que la comercialización y el tráfico de fauna y flora silvestre son delitos ambientales que pueden ser sancionados”.  

La funcionaria de la entidad ambiental insistió en que la celebración de la fe también implica un compromiso con la naturaleza, es por eso que se vienen desarrollando jornadas pedagógicas en distintos lugares del departamento, así como operativos de control para evitar el tráfico ilegal de flora y fauna, en articulación con el Ejército y la Policía. Estas acciones se adelantan en terminales, aeropuerto, galerías y vías del departamento.

Semana Santa en paz con la naturaleza
Desde muy temprano en la Parroquia La Inmaculada Concepción Catedral de Neiva, se empezó a entregar a los feligreses el material vegetal. A los creyentes que llegaron al sitio de encuentro con ramos de palma de cera se les cambiaron por plantas naturales que entregaba la autoridad ambiental del Huila, explicándoles la afectación que sufre el medio ambiente cuando se tala una palma para elaborar estos arreglos.

“Jesús es el rey de la paz: la paz con Dios, la paz con nosotros mismos, la paz con los hermanos, pero también la paz con nuestra casa común, con la naturaleza. Que la Semana Santa sea una ocasión para buscar esa paz y esa reconciliación. Amar nuestra casa común es permitir que las futuras generaciones encuentren un lugar bonito y apacible donde puedan vivir felizmente”, destacó Monseñor Marco Antonio Merchán Ladino, obispo de la Diócesis de Neiva.

La jornada también fue bien recibida por la comunidad. Armando Díaz, feligrés, aseguró que “es un acto muy bonito y muy importante y es de destacar que las entidades públicas se vinculen a esta Semana Santa para prevenir la deforestación. Felicito a la CAM y a la Policía Nacional que participa en estos actos para que la comunidad aprenda a respetar y a cuidar las plantas y evitar la deforestación”.

Por su parte, Sandra Díaz, vendedora de plantas, contó que hace varios años decidió dejar de vender ramos de palma de cera y cambiar su actividad. “Hace cinco años vendíamos las palmitas y siempre nos decían que dañábamos la flora y la fauna, entonces decidimos sembrar las plantitas y cada año traerlas a vender para no dañar la naturaleza. Le pedimos a la gente que nos apoye y nos compren las maticas naturales que nosotros mismos traemos del campo”.

En este sentido algunos feligreses también reflexionaron sobre el cambio de tradición. Martha Botero, feligrés, relató que inicialmente dudó en cambiar su ramo, pero después de recibir la explicación decidió entregar su ramo y recibir su palma areca.

Palma amenazada
Vale recordar que la palma de cera puede llegar a medir hasta 60 metros de alto, tardar hasta 83 años en reproducirse y hasta 57 años en producir tallo.

De todas las palmas presentes en Colombia, en el Huila se pueden observar individuos en los municipios de San Agustín y Acevedo, especialmente en áreas del Parque Natural Regional Guácharos-Puracé, y en Teruel dentro del Parque Natural Regional Cerro Bandera Ojo Blanco.

Esta especie de palma es el único hábitat del loro orejiamarillo, una especie única y declarada en peligro de extinción. La prohibición de la tala del hogar de esta ave se estableció a través de la Ley 61 de 1985, donde se declara a la especie como árbol nacional y símbolo patrio de Colombia, y se prohíbe su tala de manera indefinida en todo el territorio nacional.