Publicado: 6 de Julio de 2026 a las 15:24

Una nueva generación de osos andinos crece en el Huila

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Cámaras trampa instaladas en el Huila y el monitoreo constante de la fauna silvestre, revelan dos escenas que llenan de esperanza la conservación de la biodiversidad del departamento. En ellas se registran hembras de oso andino (Tremarctos ornatus) acompañadas de sus crías en dos áreas protegidas de esta región, un hallazgo de gran relevancia biológica que confirma procesos reproductivos exitosos de la especie en estos ecosistemas.

Así lo dio a conocer la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena-CAM que destacó tanto los registros, como la labor que adelantan los diferentes grupos de monitoreo comunitario del Huila.

“Desde la CAM celebramos el nacimiento de osos de anteojos en nuestro territorio, un acontecimiento destacado por registrarse en el norte y sur de la región, así como en un municipio en donde por primera vez se tiene esta evidencia de nacimiento de oso andino”, aseguró Katherine Arenas, bióloga de la CAM.
La profesional de la autoridad ambiental del Huila indicó que el primer registró se logró en el Distrito Regional de Manejo Integrado DRMI Serranía de Peñas Blancas, en jurisdicción del municipio de Palestina. Allí la Corporación de Prestadores de Servicios Ecoturísticos de Conservación y Monitoreo Sur Andino – Conmosur halló esta evidencia alentadora para la región.

El video muestra la presencia de una hembra acompañada de una cría de aproximadamente seis meses de edad. En las imágenes se observa a la osa desplazándose por un sendero natural junto a su cachorro, quien posteriormente exhibe un comportamiento característico de la especie al trepar un árbol utilizado como rascadero. Estos árboles cumplen una función ecológica fundamental para los osos andinos, ya que son empleados para marcar territorio, comunicarse con otros individuos y dejar señales olfativas mediante el frotamiento de su cuerpo y garras.

Un aspecto particularmente relevante es que esta hembra ya había sido identificada durante el 2024 por el grupo de monitoreo Porvenir Tierra y Semillas, mediante cámaras trampa instaladas en el Parque Natural Regional Corredor Biológico Guácharos-Puracé, en Pitalito. La comparación de los patrones de manchas, marcas corporales y otras características morfológicas, permitió reconocer que se trata del mismo individuo, lo que evidencia su permanencia en el paisaje y resalta la importancia de la conectividad ecológica entre las áreas protegidas del Huila.

Evento reproductivo
El hecho de que esta hembra haya sido registrada dos años después acompañada de una cría constituye una valiosa evidencia de éxito reproductivo y aporta información fundamental sobre la dinámica poblacional de la especie, así como sobre la efectividad de las estrategias de conservación implementadas en estos ecosistemas andinos.
La bióloga de la CAM explicó que la presencia de una madre con su cría es considerada uno de los indicadores más importantes del estado de conservación de una población silvestre, pues evidencia que el hábitat ofrece las condiciones necesarias para la reproducción, alimentación y supervivencia de los individuos jóvenes. “Significa que el ecosistema aún brinda alimento, refugio y tranquilidad para que una especie emblemática y amenazada como el oso andino pueda completar uno de los procesos más importantes de su ciclo de vida”.

Un nacimiento en el norte
A este importante hallazgo se suma un segundo registro obtenido gracias al trabajo, la dedicación y el compromiso del Grupo de Monitoreo Comunitario Briodiverso, del municipio de Íquira, que logró captar a otra osa de anteojos acompañada de su cría en el Distrito Regional de Manejo Integrado Cerro Banderas – Ojo Blanco.
“Este constituye el primer registro fílmico conocido para esta localidad que documenta un evento reproductivo de la especie, una evidencia invaluable que confirma que esta área protegida no solo es utilizada por el oso andino para desplazarse, sino también como un lugar seguro para reproducirse y asegurar la permanencia de nuevas generaciones” explicó la bióloga de la CAM.
Arenas aseguró que cada nuevo registro no solo amplía el conocimiento sobre la distribución, comportamiento y reproducción del oso andino, sino que también fortalece el compromiso de las comunidades locales con la protección de la biodiversidad, demostrando que la conservación es una tarea conjunta que genera resultados tangibles para la biodiversidad regional.

Oso de anteojos
El oso andino u oso de anteojos es el único oso de Suramérica y una de las especies focales para la conservación en el departamento del Huila. Estos valiosos registros son resultado del trabajo articulado entre organizaciones ambientales, la Corporación de Prestadores de Servicios Ecoturísticos de Conservación y Monitoreo Sur Andino - Conmosur, el Grupo de Monitoreo Comunitario Briodiverso y la CAM, entidades que participan activamente en los procesos de seguimiento de la biodiversidad mediante la instalación permanente de cámaras trampa y el monitoreo continuo de la fauna silvestre, haciendo posible documentar información clave para la toma de decisiones en materia de conservación.