Publicado: 3 de Septiembre de 2026 a las 16:43
El cambio climático afectaría las poblaciones de oso andino y danta de montaña al 2050

El aumento de las temperaturas y la baja precipitación podrían afectar algunos de los ecosistemas donde habitan el oso de anteojos y la danta de montaña en el Huila. Esta fue una de las conclusiones que dejó la agenda académica del primer día del XI Festival Nacional de Oso de Anteojos y Danta de Montaña, que se realiza en Pitalito en el marco de la Semana Ambiental 2026, organizado por la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena - CAM.
Durante el festival también se analizaron los escenarios a futuro relacionados al comportamiento de estos animales silvestres con respecto a las variaciones del clima. En el caso de la danta de montaña, una de las preocupaciones tiene que ver con la aparición de amenazas que pueden aumentar con las temperaturas, como los gusanos barrenadores.
“En este año la temática principal tiene que ver con el cambio climático y las alertas que hay a nivel mundial y nacional sobre el Fenómeno de El Niño, las altas temperaturas y las bajas precipitaciones que pueden afectar algunos ecosistemas donde viven estas especies sombrillas”, señaló Carlos Andrés González, director Territorial Sur de la CAM.
En este sentido Elkin Noguera, integrante del equipo de investigadores del Instituto Humboldt, y expositor del festival, explicó que diferentes estudios han permitido modelar o calcular a futuro cómo sería la distribución potencial del hábitat del oso andino desde Perú hasta Colombia, mostrando que esta distribución se puede ver afectada.
“En esa investigación encontramos que el área de distribución de estas especies va a ser afectada por los aumentos de temperatura y los cambios de precipitación. Muy posiblemente acá en Colombia tengamos una reducción casi del 60 % de la población del oso para el 2050”, indicó Noguera.
Planificación dinámica
Es así como el investigador aseguró que estos cambios también ocurrirían sobre los páramos, ecosistemas donde habita el oso andino. Por esta razón, una de las propuestas hechas durante el festival fue avanzar en una planificación dinámica de los corredores de conectividad y las áreas protegidas.
“Si nosotros hacemos planeación desde ahora, conociendo que los corredores se pueden modificar un poco, pues estamos adaptando también las condiciones de los corredores a esos cambios del clima”, explicó Noguera, al hablar de la necesidad de incluir los escenarios de cambio climático en las estrategias de conservación.
Danta de montaña
En el caso de la danta de montaña, los investigadores durante su socialización dieron a conocer las amenazas a las que están expuestas.
En este sentido Juan Camilo Mantilla, profesional de monitoreo del Santuario de Flora y Fauna Otún Quimbaya, explicó que actualmente se desarrolla un proyecto de conservación con cámaras trampa y muestreos de la mosca del gusano barrenador, una de las amenazas para esta especie en el departamento de Risaralda.
“Hay estudios que proyectan que esta amenaza, en combinación con otras como la destrucción de hábitat o la cacería, podría generar una disminución poblacional importante, al punto de desaparecer a la especie en aproximadamente 33 años”, señaló Mantilla quien agregó que, si se tiene en cuenta solo la amenaza de la miasis por el gusano barrenador, es posible que la danta se extinga en 350 años.
Además, Camilo Mantilla relató que las dantas están siendo afectadas por las actividades humanas. El profesional del Santuario de Otún Quimbaya explicó que la presencia de perros domésticos donde habita la danta puede generar situaciones de persecución y mordeduras que facilitan que el gusano barrenador llegue a infectarlas. También habló de la importancia de quitar alambrados de púas de los bosques.
Acciones de conservación
Frente a estos nuevos retos, la máxima autoridad ambiental del Huila dio a conocer que continúa desarrollando acciones de conservación de estas especies y de los ecosistemas que habitan.
“Desde la CAM estamos adelantando varias estrategias. Una que tiene que ver con la conservación de la biodiversidad. Acordémonos que desde el año 2009 empezamos a desarrollar todo lo que tiene que ver con la declaratoria de áreas protegidas. Posteriormente llegaron los planes de manejo de oso y danta, también de roble negro”, explicó Carlos Andrés González.
A esto se suma el fortalecimiento de los grupos de monitoreo, quienes dan información sobre la biodiversidad del departamento y apoyan la toma de decisiones. Para la bióloga de la CAM Katherine Arenas, estas acciones se continuarán desarrollando de manera articulada con las comunidades y organizaciones ambientales.
“Frente a las amenazas que nos permitimos hoy conocer en este evento y que ponen en riesgo las poblaciones de oso anteojos y la danta de montaña en el territorio del Huila, la CAM, de la mano de las comunidades, los grupos de monitoreo y las organizaciones ambientales, continuaremos desarrollando acciones de educación ambiental, de monitoreo de poblaciones, de conservación de áreas protegidas, de ecosistemas estratégicos y de corredores de conectividad ecológica y funcional”, afirmó Arenas.
Finalmente desde la CAM se destacó que el Festival Nacional de Oso de Anteojos y Danta de Montaña permite, cada año, reunir a organizaciones ambientales, comunidades, instituciones, academia e investigadores para analizar la situación actual y los posibles escenarios que enfrentarán estas especies y que la información generada a través del monitoreo y los estudios científicos sirven para fortalecer las estrategias de conservación frente a la variabilidad climática y los cambios que puedan presentarse en los ecosistemas del Huila.