Publicado: 3 de Noviembre de 2026 a las 15:41
Pueblos indígenas de Palestina construyeron sendero ambiental para conservar su territorio

El sonido del río Guarapas y el canto de las aves acompañan el recorrido por el sendero agroecológico Kapak Ñan, ubicado en la vereda Santa Bárbara, en el municipio de Palestina. Este espacio, que hace parte del territorio ancestral Yacuas del pueblo Yanaconas, fue adecuado como una estrategia de educación ambiental para promover la conservación de la cuenca hidrográfica y fortalecer el conocimiento de las nuevas generaciones sobre la biodiversidad local.
La iniciativa cuenta con el acompañamiento de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena -CAM, que ha trabajado con las autoridades indígenas, docentes y estudiantes en la adecuación del sendero y el desarrollo de actividades de formación ambiental.
“Hemos venido haciendo un trabajo en conjunto con el territorio Yacuas en torno a la conservación y protección de la cuenca hidrográfica. Para ello iniciamos un trabajo articulado entre los docentes de la institución y los estudiantes con el ánimo de que ellos aprendieran un poco más acerca de la conservación de lo que existe acá en el territorio, como son las aves”, explicó Yamile Ortega Calderón, integrante del equipo de Cuencas Hidrográficas de la CAM, en el marco de la ejecución del Plan de Ordenación y Manejo de la Cuenca del Río Guarapas - POMCA.
Como parte de este proceso, se creó el grupo de pajareritos, integrado por estudiantes que aprenden a reconocer qué especies se encuentran en su zona, sus características, cómo protegerlas y la importancia de continuar con su legado de cuidado de la fauna y flora. Los participantes cuentan con binoculares, cámaras fotográficas y otros elementos que facilitan las jornadas de observación, monitoreo y registro.
Sesenta especies identificadas
De acuerdo con Michell Perafán Samboni estudiante de grado noveno de la sede educativa Yachay Wasi Runa Yanakuna, el proyecto de avistamiento de aves comenzó en 2025. En el territorio Yanakuna de Palestina, los estudiantes han observado cerca de 170 especies y reconocido 60, entre ellas aproximadamente 35 migratorias y 27 endémicas, según los registros compartidos por la comunidad educativa.
“Este proyecto para mí ha sido un caminar muy bonito, porque nos hace reconocer y apropiarnos de nuestro territorio. Además, de monitorear las aves que vienen de otros territorios para caracterizarlas”, señaló la estudiante.
Kapak Ñan
Durante el recorrido, los visitantes encuentran especies forestales como arrayán, cedro, cordoncillo, guamo de montaña, laurel, romero, ruda, yarumo y guadua, además de plantas medicinales y cultivos de café orgánico. El sendero tiene señalización en español y kichwa, así como estaciones en las que los visitantes conocen lo que hay a su alrededor, entre ellas están Hampi Yurana, que son las plantas medicinales, y Hampatu, desde donde se hace avistamiento de ranas.
La ruta tiene una extensión aproximada de un kilómetro y un nivel de dificultad medio. Su recorrido permite escuchar el río Guarapas y a las guacharacas, pero además observar aves, en su mayoría colibríes, mientras se va conociendo las especies de fauna y flora del lugar.
Camino ancestral que protege el agua
El nombre Kapak Ñan significa camino real y hace referencia a una ruta utilizada antiguamente para conectar sectores del municipio de Palestina con otras zonas del territorio. Su recuperación también busca mantener los conocimientos y las prácticas de conservación transmitidos por los mayores de la comunidad.
Nelson Albeiro Muñoz Males, autoridad del territorio Yacuas y participante del proceso de monitoreo del sendero, explicó que la iniciativa surgió de la espiritualidad y de la visión ancestral de preservar las especies nativas, entre ellas aves, mamíferos y reptiles.
“Somos una comunidad nacida del agua, por eso nuestro nombre es Yacuas, somos descendientes del agua”, expresó Muñoz, al referirse a la relación de su pueblo con el río Guarapas y al compromiso de conservarlo desde su nacimiento hasta su desembocadura.
En este sentido agregó que “aquí todo cumple una función muy importante, es así como las plantas medicinales, la mal llamada maleza, el café y los animales, hacen parte de este gran ecosistema que ha servido para que la comunidad tome conciencia de lo que integra nuestro hábitat”, destacó Muñoz Males.
Proyectos de Educación Ambiental
Además de contribuir a la adecuación del sendero, la CAM acompañó el fortalecimiento del Proyecto de Educación Ambiental Cuidanderos del Territorio Piscú, mediante la entrega de un kit tecnológico con cámara fotográfica, videobeam, binoculares, megáfono y radios.
Estas herramientas apoyan el trabajo de los estudiantes y docentes, quienes continúan desarrollando actividades de observación, identificación de especies y reconocimiento del territorio.